Le sobró lealtad, le faltó seguridad y ¿el país lo lamentó?

Libro: Bernardo Reyes. Un Liberal porfirista..
Autor: Artemio Benavides Hinojosa.
Edición:Primera, octubre 2009.
País: México,
Editorial: Centenarios TUS QUETS editores.
ISBN: 978-607-421-117-7.
Género: Biografía.
Fotografía de cubierta: Archivo fotográfico Alicia Reyes.
Bibliografía: 96 citas. 4 archivos consultados.
Páginas totales: 380
a) Artemio Benavides Hinojosa: "Es licenciado en derecho por la Universidad de Nuevo León y maestro en sociología por la Universidad de Texas en Austin; también realizó estudios de derecho y ciencias políticas en la Universidad de París. Ha sido catedrático en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey –donde además dirigió su Biblioteca Central– y en la Universidad Autónoma de Nuevo León."
Contraportada: "¿Quién es Bernardo Reyes? Para unos, una figura ejemplar: joven juarista, soldado heroico durante la Intervención francesa, adorado padre del escritor Alfonso Reyes, ministro de Guerra en el régimen de Porfirio Díaz y, muy en especial, el gobernador de Nuevo León que promovió la exitosa industrialización de Monterrey.
Para la mayoría, simple y llanamente un villano: el hombre que se opuso a la Revolución mexicana, conspiró contra Madero y organizó la sublevación militar que desembocaría en la sangrienta Decena Trágica, en la cual él mismo moriría abatido por una bala leal al presidente. Esta exhaustiva biografía, escrita con un notable pulso narrativo, tiene el mérito de demostrarnos que ambos hombres, el <<bueno>> y el <<malo>>, son uno solo: el complejo general Reyes, una de las figuras más polémicas de la historia mexicana. El libro tiene, además, la nada pequeña virtud de ofrecernos un poderosos retrato de aquel México, origen del México de hoy, y de recordarnos que así se suele construir la historia: de la mano de personajes controvertidos, entre numerosos clarososcuros."

CONTENIDO: El texto nos cuenta la biografía de Bernardo Reyes, complementándola con la descripción del ambiente político del momento.
Guadalajara fue la capital del Reino de Nueva Galicia, que después de la guerra de Independencia se reorganizó, y la "gente decente" tomó el poder iniciando su tendencia política liberal,
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Gracias la bonanza económica que le dio el bloqueo de Acapulco, el puerto de San

Blas tuvo ganancias importantes. Además recibió inmigrantes panameños, entre los cuales, venía Domingo Reyes, abuelo del general.
La familia Reyes se relacionó con la Ogazón. De esta unión nació en 1849 Bernardo Doroteo Reyes Ogazón. A los 15 años, abandonó los estudios para ingresar como voluntario al ejército y luchar contra los franceses, a los dos años era alférez de caballería y presenció cuando Maximiliano se rindió.
La familia Reyes Ogazón siempre fue liberal radical. En el lapso de la República Restaurada, la libertad de prensa era total llegando a ser insultante; los indígenas se sublevaron en todo el territorio y Porfirio Díaz se levantó contra el presidente Juárez. Bernardo Reyes siempre leal al gobierno constitucional en 1872, quedó bajo las órdenes de Donato Guerra que en breve se cambiaría de bando a favor de Díaz.
El Plan de Tuxtepec (Díaz contra Lerdo), con el lema de no reelección y que incluía a todos los inconformes políticos, buscaba la estabilidad del país. La familia Reyes en Guadalajara lo apoyó en un inicio, y Bernardo demostró su lealtad al gobierno legítimo de Porfirio Díaz. En 1879, empezó el ascenso político al encontrarse en la Sexta Zona Militar en San Luis Potosí, pacificando a Huasteca , con el tiempo combatió a Juan Santiago en el Tamazuchale, lo que le ganó la confianza del presidente Díaz.
Durante la primera presidencia de Díaz y la de Manuel González, Bernardo trabajó a favor de gobierno federal. Terminó con los periódicos y grupos de oposición. En 1889, fue designado como gobernador de Nuevo León interino por el presidente Díaz. En este tiempo, combatió al contrabando y logró que el partido que apoyaba al gobernador depuesto Garza Ayala, fuera su consejero y participara en el gobierno. Esto le valió reconocimiento del secretario de gobernación y del presidente, perfilándose como un elemento importante del sistema.

De inmediato, Reyes estableció como periódico oficial, "La voz de Nuevo León", que estuvo vigente mientras permaneció en el poder y mantuvo las leyes para estimular la inversión económica del gobernador anterior. Entre 1890 y 1910, la élite económica de Nuevo León: Francisco Armnedariz, Valentín Romero, Mariano Hernández, Patricio Milmo, Ernesto Madero y los preferidos del gobernador por ser los dueños de la Fundidora de Monterrey: Francisco Sada Isac Garza y José Mugueza., realizaron fuertes inversiones exentas de impuestos, importaron maquinaria y técnicos especializados; originando la economía más fuerte del país con sus industrias. Toda esta industria solo trabajaba a un 40% de su capacidad, ya que el mercado mexicano era muy pequeño, y los productos casi no se exportaban. A pesar de esto, se hicieron grandes fortunas al crear monopolios sin competencia, ser los principales inversionistas de bancos y controlar el transporte de la mercancía.
En lo político, el gobernador Reyes realizó acuerdos con las aduanas de Estados Unidos, suprimió a los rebeldes al gobierno central, impulsó la salud pública y la instrucción elemental. Pero a pesar de contar con la aprobación y confianza del presidente Díaz, los científicos lo veían como amenaza a su poder, y el secretario de hacienda Limantour, lo consideraba su rival político, situación que se acrecentó durante su estancia en la Secretaría de Guerra de 1900 -1902. Como secretario de guerra, formó la Segunda reserva, modernizó y disciplinó al ejército, organizó la casi erradicación de los yaquis y pacificó Yucatán.
Por todo esto, los lo científicos lo vieron como un ´peligro para el sistema e hicieron que

el presidente lo retirara del gabinete en 1903. Reyes regresó derrotado a la gubernatura de Nuevo León, donde el ambiente le fue poco favorable. Los clubes antirreeleccionistas lo atacaban en sus publicaciones, los estudiantes de derecho y personajes influyentes, aprovecharon que era año de elecciones en el que se iniciarían en el puesto de vicepresidente y el sexenio en la presidencia.
El general Reyes en su campaña propuso mejoras para el trabajador y diálogo mediante comisiones especiales para arreglar la huelgas. Ganó la gubernatura gracias al apoyo de la presidencia. En este periodo realizó el drenaje de Nuevo León a cargo de Victoriano Huerta. Además, advirtió a Díaz sobre las actividades de Francisco I. Madero.
En 1908, apareció la entrevista Creelman-Díaz que abrió la puerta política para diferentes grupos que deseaban un cambio, principalmente en el puesto de vicepresidente. Se organizó un movimiento casi nacional (que utilizaba un clavel rojo en la solapa) en apoyo al general Reyes para este puesto, a pesar que él nunca aceptó la candidatura. En sus cartas al presidente Díaz, le confirmaba su lealtad y aclaraba que se encontraba al margen de esas actividades, por lo que la represión a los grupos que lo apoyaban no se hizo esperar.
El presiente le retiró totalmente su confianza, mando como jefe a la zona militar de Nuevo León al general Treviño, un antiguo enemigo de Reyes. En noviembre de 1909, Reyes salió a Europa, y pudo regresar a México hasta que el general Díaz se exilió en 1911. A su llegada a la República Mexicana, tanto Reyes como Madero hicieron declaraciones de aprobación mutua tratando de ocultar la desconfianza entre ambos.
En agosto de 1911, Bernardo aceptó ser candidato a la presidencia, declarando que siempre apoyará al gobierno elegido legalmente. Estaba totalmente acorde con la no reelección.

En Morelos, Zapata estaba contra el gobierno, faltaba poco para las elecciones. El presidente interino envió al general Victoriano Huerta famoso por sus métodos radicales a controlar la situación. Los partidarios de Madero señalaron a Reyes de ser el que le giraba órdenes a Huerta. Al final, dichas acusaciones lo hicieron refugiarse en Texas, donde ideó una estrategia para invadir México amparado en el Plan de la Soledad, el cual no se llegó a publicar ya que lo delataron y a finales de 1911. fue hecho prisionero en la prisión de Santiago Tlatelolco desde donde siguió conspirando contra el gobierno de Madero.
Desde diciembre de 1912, Venustiano Carranza gobernador de Coahuila, conocía que había grupos conspirando contra el gobierno, y se reunió con los gobernadores de Sonora, San Luis Potosí y Aguas Calientes para apoyar a Madero. El resto del año es conocido, hasta que en febrero de 1913 se desencadenó Decena Trágica. El general Bernardo Reyes murió el 9 de febrero al tratar de tomar el Palacio Nacional.
COMENTARIO: Biografía que no solo se queda en la vida del personaje. En esta ocasión nos presenta el entorno social y político en el que se desarrolló, pudiendo comprender mejor la ideología del personaje. En este caso, Bernardo Reyes creció y se educó siempre en con el país sumergido en la guerra. Era muy joven cuando le toca presenciar la rendición de Maximiliano, situación que ha de haber reforzado su nacionalismo y deber con el gobierno legal. Lo vemos en el conflicto durante el levantamiento de Porfirio Díaz, que por orden de su superior cambió de bando, y posteriormente cuando Díaz que llegó a la presidencia por las armas, en cuanto se estableció como legal, Reyes siempre o apoyó.
Definitivo, Bernardo Reyes era una persona de convicciones fuertes, la primera lealtad era hacia él y no iría contra su manera de pensar enfrentándose a Díaz, la única forma hubiera sido que el general Díaz le hubiera manifestado su anuencia para que se postulara, pero nunca pasaría. De manera muy somera nos presenta la relación de trabajo que existió entre Reyes y Huerta, aunque se puntualiza que antes de la Decena Trágica. Huerta estaba solo como observador, es cuestión de investigar un poco más.
Texto muy recomendable para entender sobre todo los 2 primeros periodos presidenciales del general Díaz, el porqué Nuevo León se desarrolló de esa manera tan importante y conocer a un personaje muy importante, que por quedar del lado de los vencidos es poco conocido.
¿Crees que hubiera sido un buen sucesor de Díaz? el café nos espera.
Página 18: "Los criollos y los españoles no emigrados eran la "gente decente" [...] quienes acaparaban el ejército, las crecientes haciendas, el comercio, la escasa y endémica industria, y las profesiones; eran los nuevos aristócratas que ahora aprovechaban lo que los odiados gachupines habían usufructuado."
Página 21:" El silencio del pueblos, comunidades y clases sociales es un síntoma de infelicidad, la más de las veces, y en otras, de crimen. La contaminación del silencio puede ser peor que la del escándalo, pues a menudo es un asunto de vidas humanas en peligro de extinción."
Página 67: "Asimismo, es creíble y seguro que Díaz puso a prueba a aquel tapatío tan remendado por parientes y ministro de su gobierno, que nunca había sucumbido a tentaciones de rebeldía contra los gobiernos constituidos . Si esto era así (y lo era, podrida ser un auxiliar valioso, pues ya Díaz no era el rebelde reincidente , sino el gobierno constituido, la legitimidad encarnada, y percibió que Bernardo Reyes era un prometedor era un prometedor elemento para la tarea urgente de paz y orden."
Página 72: A Díaz." La restauración de la república le había enseñado en un decenio muchas cosas: a escuchar a todos y a recelar de cada uno, a procurar ala gente de ideas y a descreer de ellas, a admirar a la gente de a caballo y vigilarla de manera estrecha, a reconocer todo caudillaje, y a echarlo por la borda-ya sea en caliente, o con decidida ley fuga-,a engordar a los idealistas o a empujarlos a la fatalidad."
Página 84: "La empresa vital de todo ser humano se construye paso a paso;no hay naturaleza humana sino en el sentido de ciertas constante antropológicas. Cada existencia se despliega en un contexto social dado; toda vida es transformada siempre por ese ordenamiento: se enfrenta primero con sus mayores, luego con las instituciones -escuela, mundo de trabajo, Iglesia, gobierno-, que no solo tienen su historia, sino que también ejercen sus controles."
Página 161: "No solo la ley fuga se empleo para lograr el orden como umbral del progreso, también se trató de eliminar la oposición, destruir el caudillaje regional, sofocar -posteriormente- la incontenible organización de la clase operaria[...] para alcanzar los anhelados frutos de la infusión de capital extrajeron."
Página 307; "Concluyó, así, el movimiento reyista en el mismo año en que nació, no así los alientos demócráticos de sus seguidores, quienes buscaron otras alterativas, otros rumbos, líderes más comprometidos con libertad. Los claveles rojos se marchitaron, pero, después de todo, como dijo López Portillo y Rojas: <<no sé de dónde nació la idea de hacer de los claveles rojos el emblema del reyismo."
b) Palabras de uso poco frecuente:
Cinegética: Arte de la caza.
Defección;Acción de separarse con deslealtad de la causa o parcialidad a que se pertenecía.
Denodarse: Atreverse, esforzarse, mostrarse osado y feroz.
Dilección: Voluntad honesta, amor reflexivo.
Ditirambo: Alabanza exagerada, encomio excesivo.
Ínclito: Ilustre, esclarecido, afamado.
Opúsculo: Obra científica o literaria de poca extensión.
Perogrullada: Verdad o certeza que, por notoriamente sabida, es necedad o simpleza el decirla.







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